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Raúl, laúd y raíl «son» María (primera parte)

No me dejes con la duda

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Cómo acentuar diptongos e hiatos

Si estáis todavía dándole vueltas a qué pueden tener en común un tal Raúl, un instrumento musical y el camino por el que se desliza el tren con una chica llamada María y no sois capaces de encontrar la conexión, no os preocupéis, yo os lo resuelvo: las cuatro palabras son hiatos, las cuatro llevan una tilde obligatoria y las cuatro «se cargan» las normas básicas de ortografía. [Bueno, esto no es exactamente así, pero me sirve para explicaros qué pasa con los diptongos y los hiatos y su acentuación gráfica en castellano].

No sé qué es lo que sucede con los diptongos y los hiatos que cuando los nombramos la gente arruga el entrecejo. Si hacemos la prueba y preguntamos al personal sobre cómo se tildan este tipo de palabras… mejor ni hablar de eso.

Yo voy a intentar explicarlo de una forma sencilla en dos entregas porque, te lo creas o no, poner tilde a estas palabras es muy fácil y no exige recordar demasiadas cosas.

En esta primera parte quiero daros cinco ideas que os servirán de base para entender, reconocer y saber acentuar cualquiera de los casos de diptongos e hiatos en español. En la segunda parte (en el próximo número) os pondré algunos ejemplos sencillos.

… existen tres tipos de palabras dependiendo de la sílaba que se pronuncia más fuerte en una palabra (la sílaba tónica): agudas, llanas o graves y esdrújulas.

Primera idea. En castellano tenemos una sola norma básica para poner tildes, y la única habilidad que requiere es dividir correctamente las palabras en sílabas. Esa norma nos indica que existen tres tipos de palabras dependiendo de la sílaba que se pronuncia más fuerte en una palabra (la sílaba tónica): agudas, llanas o graves y esdrújulas. En función de si es de un tipo u otro, ponemos o no ponemos acento gráfico, una tilde. Esta norma nos la enseñan en el cole a los 8 o 9 años, así que, todos la conocéis.

Segunda idea. Diptongos e hiatos son uniones de dos o más vocales, y eso nos complica un poco la cosa a la hora de dividir en sílabas. Cuando en una palabra se alternan consonantes y vocales no existe ningún problema, pero sí en aquellas palabras que tienen dos o más vocales en contacto. Aquí aparece una gran dificultad referida a la acentuación de los diptongos e hiatos: la manera de pronunciar palabras con dos vocales juntas es diferente en distintos lugares de España y Latinoamérica. A veces no queda claro solo por la pronunciación si una palabra tiene dos, tres o más sílabas. Un ejemplo muy claro es «jesuita», que es un diptongo (je-sui-ta), pero que en algunos lugares se divide así (je-su-í-ta*). Obviamente, esta segunda opción no es válida.

Para no cometer fallos, no hay que hacer caso a «la oreja» (a cómo nos suena que se divide una palabra) y sí hay que optar por «la lógica».

Tercera idea. Para no cometer fallos, no hay que hacer caso a «la oreja» (a cómo nos suena que se divide una palabra) y sí hay que optar por «la lógica». Para ello, es necesario memorizar dos cosas:

1. Qué son diptongos e hiatos (es fácil):

  • Diptongos: dos vocales que se pronuncian en una misma sílaba.
  • Hiatos: dos vocales que se pronuncian en sílabas distintas.

2. Los dos tipos de vocales que tenemos en español:

  • Vocales abiertas (o fuertes): a, e, o.
  • Vocales cerradas (o débiles): i, u.

Cuarta idea. Si hemos dicho que diptongos e hiatos son combinaciones de vocales, puede ocurrir que se combinen dos vocales abiertas, dos vocales cerradas o una de cada clase. Dependiendo de cómo se combinen esas dos vocales en contacto, formarán una sílaba o dos.

Quinta idea. Buena noticia: todos los casos de diptongos e hiatos menos uno siguen esa norma básica de acentuación que conocemos desde los 8 años y que clasifica las palabras en agudas, llanas o esdrújulas. Como digo, solo hay un caso que no sigue esa norma, pero no tiene ninguna dificultad porque cuando nos encontramos con él SIEMPRE debemos poner una tilde. ¿Adivináis cuál es? Efectivamente: el caso de Raúl, laúd y raíl y María.

Juan Plaza

@woodyplace

Este artículo fue publicado en el n.º 3 de Capítulo 1.

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