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El guion como terapia de choque: escribe sobre tus miedos

«Funny Games» (Película de Michael Haneke)
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El guion como terapia de choque: escribe sobre tus miedos

Todos los escritores sufrimos el síndrome de la página en blanco y hay muchas formas de salir del bloqueo. Una de ellas es escribir sobre lo que perturba a cada autor. ¿Por qué?

Muchos guionistas aprovechan los folios en blanco para crear mundos que les gustaría ver, realidades en las que reír, llorar y emocionarse por puro placer. No obstante, cineastas como Michael Haneke aprovechan el cine para explorar sus miedos e inseguridades, y de ahí pueden nacer reflexiones fascinantes, momentos terroríficos y respuestas a preguntas que siempre habían rondado por nuestra cabeza. Un guion puede ser una terapia de choque.

«Cuando no sepas sobre qué escribir busca qué te perturba. Haz del guion una terapia». @DavidTorresOrtn Clic para tuitear

Así que me gustaría aconsejar a todos aquellos que quieran dedicarse al mundo del guion, que cuando no sepan qué escribir, lo hagan sobre qué es lo que les preocupa. Siempre es difícil escribir algo interesante y sólido. Aunque tras aprender diferentes técnicas narrativas es mucho más fácil estructurar esas ansiedades en una historia.

«Amor» (Película de Michael Haneke)

Michael Haneke ha reconocido en más de una entrevista que tiene miedo a la violencia física y no porque haya sido víctima de abusos, simplemente no soporta ver ese tipo de violencia. Según Haneke, ver acontecimientos dantescos como un muerto en un accidente de tráfico es fascinante para el espectador. El motivo es el voyerismo. El espectador no está implicado en los hechos, pero le puede el morbo o incluso puede tomar esa situación como referencia para evitarla en el futuro.

De acuerdo con este cineasta una gran escena es la que el espectador no puede soportar, es decir, la escena que muestra algo tan desbordante que permanece en su mente.

De acuerdo con este cineasta una gran escena es la que el espectador no puede soportar, es decir, la escena que muestra algo tan desbordante que permanece en su mente. Para este director austríaco la escena ideal es la que el espectador no pueda ni mirar o imaginar.

«La Cinta Blanca» (Película de Michael Haneke)

Obviamente, no se refiere a escenas de mala calidad, sino las que ofrecen algo tan provocador como para generar una reacción fuerte en el público. Aunque, por supuesto, no todas las escenas tienen que tener la misma intensidad o lo que se pretende transmitir en el guion se diluye. Por ello es importante conocer diferentes tipos de estructuras y de ritmo en un guion.

En este tipo de situaciones resulta vital saber qué mostrar para que nuestro mensaje llegue de la forma más efectiva y responsable posible. De hecho, no enseñar algo en concreto resulta más poderoso y perturbador que enseñarlo. Hay que confiar en la mente del espectador a la hora de rellenar huecos. Aunque hay que mantener un equilibrio, no se puede dejar en servicio del espectador la estructura o la coherencia narrativa, sino invitarles a evaluar los acontecimientos de la historia.

Resulta vital saber qué mostrar para que nuestro mensaje llegue de la forma más efectiva y responsable posible. De hecho, no enseñar algo en concreto resulta más poderoso y perturbador que enseñarlo.

Por ejemplo, en La Separación vemos cómo hay un juicio para dictaminar la custodia los hijos de una pareja. A continuación, la película se centra en los defectos y las virtudes de ambos padres. Al final de la película se han desarrollado todos los personajes, pero no se da el veredicto del juicio, tiene que ser el espectador el que tiene que sacar sus propias conclusiones.

«La Separación»

Hay que dejar que el público sume 2 + 2, pero no que haya raíces cuadradas mientas ve una película. Porque entonces no habremos dado todas las piezas que completan el puzle.

En las películas de terror se juega mucho con lo de qué enseñar y cuando. Si hay un monstruo que amenaza con matar a todos, lo mejor es ir creando una atmósfera de misterio, que el espectador se imagine cómo es, que todas sus ansiedades se vean volcadas en esa criatura y al final mostrar al responsable del caos. Sin embargo, la imaginación del espectador puede dar lugar a criaturas más horripilantes que las que se puedan mostrar, por eso se dosifica el tiempo de exposición del monstruo.

«Magical Girl»

Un ejemplo de ello es Magical Girl en el que el espectador no puede conocer lo que hay dentro de la sala de torturas, solo puede ver las consecuencias que ha sufrido la protagonista por entrar en esa sala. Este recurso aviva nuestros miedos y personalizan nuestra experiencia cinematográfica.

Así que cuando no sepas sobre qué escribir busca qué te perturba. Haz del guion una terapia. Lucha por buscar una solución, busca a un personaje que pueda representar el conflicto, ponle en situaciones al límite y abre un abanico de respuestas. Haz que esa página en blanco sea una página dorada.

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