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El teatro experimental

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El teatro experimental 

 

A mediados del siglo XX surge el llamado teatro experimental, que busca eliminar las convenciones en el género dramático y transformar el espectáculo. @isionperez Clic para tuitear

 

A mediados del siglo XX surge el llamado teatro experimental, que busca eliminar las convenciones en el género dramático y transformar el espectáculo. Y aunque la respuesta por parte del público no ha sido entusiasta en ocasiones, las aportaciones de esta corriente provocaron toda una revolución.  

Se llega, por ejemplo, a la «creación colectiva», al mezclarse los roles de autor, director y actor. El texto se convierte en un elemento más de la representación y el director lo interpretará y reinterpretará tantas veces como considere. La improvisación es fundamental y con ella se consigue que cada representación sea única y diferente. 

Hacia 1950, se produce el llamado «happening», una manifestación artística en la que se busca la participación espontánea del público, de manera que el espectador abandonaría su posición de sujeto pasivo y se liberaría en la representación colectiva. Para lograrlo, esta ya no se desarrollará en un escenario, sino que se buscará la mezcla de actores y público en recintos amplios o incluso en la calle. 

Por otra parte, en el teatro experimental, cualquier elemento que sirva para la expresión puede incluirse en la representación. La escenografía se renueva y en ella adquieren importancia los efectos de luz y sonido, como proyecciones de diapositivas, ruidos, canciones de fondo, etc. 

Además del «happening», en esta renovación intervienen diferentes autores, grupos y corrientes, de los que nombraremos algunos a continuación. 

 

El Movimiento o Teatro pánico de Fernando Arrabal toma su nombre del dios Pan, que se manifiesta a través del terror, el humor y la simultaneidad. 

 

El llamado Teatro de la crueldad fue creación de Antonin Artaud (1896-1938), quien lo expuso en la obra El teatro y su doble, de 1938. Para Artaud, el teatro tradicional era un «teatro digestivo» que adormecía al espectador, cuando el teatro debía sacudirlo y sumirlo en el desasosiego. Si el espectador se libera, el teatro puede ser agresivo y cruel, así que se utilizarán imágenes violentas. 

El Living Theater es un grupo de teatro creado hacia 1947 por Julian Beck (1925-1985) y Judith Malina (1926-1985). Este grupo concebía el teatro como una forma de vida y sus actores vivían en comunidad bajo principios «libertarios». En sus obras abordaban temas controvertidos y aportaron la creación colectiva al nuevo teatro. Para implicar al público, usaron técnicas para provocar sensaciones e iniciar experiencias. 

Tras desvincularse del Living Theater, Joseph Chaikin (1935-2003) creó el Open Theatre en 1963. Chaikin fusionó teatro, música y danza en originales «performances». En su obra La presencia del actor (1972), Chaikin criticaba la interpretación tradicional como una mezcla de sentimentalismo y sensibilidad sintéticos. Entre sus montajes destaca la crítica a la guerra de Vietnam de Megan Terry titulada Viet Rock (1966). 

El Movimiento o Teatro pánico de Fernando Arrabal toma su nombre del dios Pan, que se manifiesta a través del terror, el humor y la simultaneidad. El autor explicaba en 1963 las claves de este movimiento como «una manera de expresión presidida por la confusión, la memoria, la inteligencia, el humor y el terror». Muestran la confusión, la mezcla de contrarios y la locura controlada como forma de supervivencia en la sociedad posmoderna. 

 

El teatro de calle moderno rechaza el recinto tradicional y busca al público que no frecuenta el teatro.

 

Otro ejemplo del teatro experimental es el grupo Bread and Puppet Theater (Teatro de Pan y Muñecos), creado por Peter Schumann en 1963, que utilizaba muñecos gigantescos en la representación. Sus obras presentan una fuerte crítica política. El propio Schumann explica la existencia del Bread and Puppet porque ofrecen un buen pan de centeno de masa madre junto a espectáculos de marionetas. El arte de estas marionetas «ayuda por igual a mujeres, hombres y niños a superar el orden establecido y la sumisión a sus políticos y sus consecuentes brutalidades». 

El teatro de calle moderno rechaza el recinto tradicional y busca al público que no frecuenta el teatro. Parte de la provocación para llegar a la convivencia. Dentro de este teatro es fundamental la figura del italiano Eugenio Barba, que ha dirigido espectáculos con Odin Teatret y Theatrum Mundi Ensemble. 

El mexicano Luis Valdez fundó el llamado Teatro campesino en 1965, a partir de una huelga de agricultores mexicanos en California. Los propios trabajadores ponían en escena sus problemas laborales. Comenzaron con breves cuadros con personajes diversos, como «el patrón» o «el huelguista». 

El Teatro de la muerte está inspirado en la historia de Polonia, el país de origen de Tadeusz Kantor. Se trata de un teatro onírico que comienza con la obra La clase muerta, de 1975. En ella los alumnos, representados por viejos, se aferran a sus recuerdos para revivir lo que una vez fueron. Además de esta obra, destaca en el teatro de Kantor WielopoleWielopole, donde presenta su tierra natal como un territorio mágico, un mundo de espectros que solo existe en la memoria. 

 

Lo único necesario en el teatro pobre es la relación entre el actor y el espectador.

 

Jerzy Grotowski (1933-1999) formuló la teoría del Teatro pobre en 1976. Pretendía llegar al teatro puro a través de la eliminación de todos los elementos superfluos para centrarse en el trabajo del actor. El teatro pobre se opone al «teatro rico», aquel en que es necesario el uso de elementos decorativos, maquillaje o iluminación excesiva. Lo único necesario en el teatro pobre es la relación entre el actor y el espectador. La obra fundamental de Grotowski en la que se recogen las descripciones sobre el trabajo del actor es Hacia un teatro pobre, una recopilación de textos entre los que se encuentra un artículo de 1965 que da el título al volumen. 

Esta obra influyó poderosamente, entre otros, en Peter Brook. La obra más importante de este autor es El espacio vacío, publicado en 1987. Brook concibe el teatro como un ritual mágico y toma como referencia diferentes culturas. En el teatro de Brook hay actores y actrices provenientes de todo el mundo que representan un teatro experimental con improvisaciones. Para ellos, el actor debe apartarse de los estereotipos de su propia cultura, destruirlos y llegar a formas de expresión impredecibles. Mediante la diversidad y las diferencias se llega a una creación completamente nueva y donde cada espectador puede verse reflejado.  

El ideal del «espacio vacío» produce la desaparición de todo lo que no sea elemental: gestos, decorados o movimientos. 

Por último, podemos destacar la figura de Sarah Kane en el Teatro in-yer-face, marcado por la violencia, la sexualidad y la provocación. Esta forma surgió en Gran Bretaña a finales del siglo XX y el término fue acuñado por Aleks Sierz en 2001. Sarah Kane escribió monólogos amargos como 4:48 Psicosis, de 1999, en el que el suicidio se presenta como un recurso frente al dolor de la existencia y se muestra lo que pasa por la mente de alguien que no distingue lo real de lo imaginario. El título se refiere a la hora en que más suicidios se producen, según las estadísticas inglesas. 

Foto: Wikimedia Commons. Atribución: Bradmays [CC BY-SA 3.0]
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