La primera revista para escritores

La mujer desdeñosa

«Nastagio degli Onesti, primer episodio». Museo del Prado
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La mujer desdeñosa

Cuando hablamos de desdén nos referimos a la indiferencia y el desprecio que se manifiesta hacia alguien. En literatura aparece en múltiples ocasiones la figura de la mujer que trata de esa forma a su amante.  A veces esa mujer será una evocación a través del sufrimiento creado en el hombre que la ama, otras habrá un castigo (incluso eterno) de la mujer desdeñosa.

Cuando hablamos de desdén nos referimos a la indiferencia y el desprecio que se manifiesta hacia alguien. En literatura aparece en múltiples ocasiones la figura de la mujer que trata de esa forma a su amante. @isionperez Clic para tuitear

Boccaccio

El castigo eterno del que hablamos aparece en la historia de Nastagio degli Onesti del Decamerón de Boccaccio, donde la mujer es perseguida por un jinete. El libro fue escrito entre 1348 y 1353 y está compuesto de cien cuentos narrados por diez personajes a lo largo de dos semanas. La historia de Nastagio degli Onesti, un joven rico y noble de Rávena, es la octava novela de la quinta jornada. Se nos presenta al personaje enamorado de una dama gentil que no le corresponde. Mientras pasea melancólico por los bosques cercanos a Rávena, ve aparecer a una mujer desnuda que es perseguida por dos perros y un caballero. Tras alcanzarla, este caballero arranca el corazón a la mujer y lo arroja a los perros. Se trata del castigo que sufren los dos eternamente, que consiste en revivir esta escena. Nastagio se entera de que la mujer perseguida había desdeñado el amor del caballero y este se había suicidado con su propia espada. La muerte del caballero no conmovió a la joven. Ella murió poco después y ambos fueron al infierno. Así que la persecución volverá a repetirse una y otra vez, cada viernes, durante tantos años como meses ella le había ignorado.

Nastagio intentará aprovechar esta aparición. Invita a la muchacha de la que está enamorado y al padre de ella a un banquete en el bosque y en el postre se produce la aparición, lo que causa terror en los comensales. Nastagio cuenta la historia, que enternece a las mujeres y hace que la amada lo acepte para no correr una suerte parecida a la de la mujer desdeñosa.

Boccaccio había combinado el tema del castigo a la mujer desdeñosa de la literatura anterior (…) con la caza infernal, conocida desde el siglo XIII.

Boccaccio había combinado el tema del castigo a la mujer desdeñosa de la literatura anterior (en el siglo XII aparecía en la obra de Andrea Capellanus De arte honesti amandi) con la caza infernal, conocida desde el siglo XIII, cuando Vicente de Beauvais, en Speculum historiae, narraba la aparición de la mujer desnuda perseguida por un jinete.

Esta historia dio lugar a una serie de cuadros que se encuentran en el Museo del Prado. Se trata de las Escenas de la historia de Nastagio degli Onesti, de Sandro Botticelli, pintadas en cuatro tablas y que presentan la persecución de la mujer desdeñosa, el fin de esa persecución, el banquete de Nastagio y el banquete nupcial.

Bécquer

Se cree que estos cuadros de Botticelli pudieron inspirar la leyenda de El Monte de las Ánimas de Bécquer. Esta leyenda cuenta la historia de los jóvenes Alonso y Beatriz durante la noche de la festividad de Todos los Santos. En una noche que él describe como de «ceremonias y presentes», Alonso regala a su prima una joya. Ella dice querer regalarle una cinta azul que ha perdido en el monte de las ánimas. Alonso se marcha entonces para concederle ese deseo, pero no regresa. A la mañana siguiente, tras una noche inquieta y que le parece eterna, Beatriz descubre con los primeros rayos de luz la banda azul, sangrienta y desgarrada, sobre su reclinatorio. Alonso ha sido devorado en el Monte de las ánimas y ella muere de miedo. La encuentran inmóvil, crispada y abrazada a las columnas de su cama.

En el epílogo de la leyenda un cazador cuenta antes de morir que se extravió en el Monte de las ánimas y que vio levantarse a los esqueletos de los templarios y de los nobles enterrados en la capilla que se encuentra allí. Todos ellos persiguen «como a una fiera a una mujer hermosa, pálida y desmelenada que, con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso».

Cervantes

Cervantes en el Quijote nos presenta como mujeres indiferentes y desdeñosas a Marcela y a Dulcinea. Marcela aparece en el capítulo XIV de la primera parte. Es una pastora joven y guapa, que sabe leer y escribir y que vive sola en la sierra. Muchos pastores la pretenden y entre ellos destaca Grisóstomo. Cuando este muere, todos culpan a Marcela de su muerte. Pero en esta historia de amor no correspondido, que podría enlazar con el tópico del desdén y de la ingrata, Cervantes nos muestra la otra cara de la historia, la de la hermosa muchacha que reclama su propia libertad, su deseo de vivir sola en la naturaleza: «Yo nací libre, y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos: los árboles destas montañas son mi compañía; las claras aguas destos arroyos, mis espejos; con los árboles y con las aguas comunico mis pensamientos y hermosura». Cervantes rompe el tópico literario de la mujer hermosa y cruel y crea una mujer independiente y libre.

Dulcinea, por otra parte, es una creación ideal del caballero. Este necesita, para mantener la fantasía, mostrar el desdén y la altivez de la dama. Gracias a esa indiferencia, Dulcinea es un amor imposible e irreal, una idealización que se produce en la mente de don Quijote. Al final, es un canto a todas las damas de los libros de caballerías.

Quevedo

Quevedo canta a Lisi en 56 poemas (51 sonetos, un madrigal y cuatro idilios). En ellos el autor utiliza tópicos, de forma que la dama es descrita como rubia, de ojos brillantes, mejillas rosadas y tez blanca como la nieve. Esta nieve será muestra de su desdén. Y el amante mostrará su intenso sufrimiento por esa pasión amorosa utilizando principalmente la hipérbole, como cuando habla de la cantidad de lágrimas que vierte y que llegan a hacer crecer los ríos.

Lisi es nombrada muchas veces en los poemas de Quevedo. El amante se empeña en pronunciar su nombre y que luego este sea duplicado por el eco, de forma que llegue a ella a pesar de sus desdenes («y cuando, desdeñosa, te desvíes, / llévate allá la voz con que te llamo»).

Y más

En los cuentos tradicionales la imagen de mujer desdeñosa que más se repite es la de la frívola, superficial y amiga del lujo, que provocará el sufrimiento del hombre y que merece por ello el castigo y la muerte.

En los cuentos tradicionales la imagen de mujer desdeñosa que más se repite es la de la frívola, superficial y amiga del lujo, que provocará el sufrimiento del hombre y que merece por ello el castigo y la muerte. En el romanticismo encontramos el cuento Un viaje a la eternidad, en el que aparece en el infierno el alma de una joven cuyo amante había muerto de tristeza al preferir ella a alguien considerado mejor partido.

Dentro del premodernismo español podemos destacar con respecto a este tópico algunos poemas de Salvador Rueda en que aparece la pena amorosa. En los sonetos «A una mujer desdeñosa», «La estatua» y «Esfinge» el yo lírico habla de su desamor hacia una mujer fría, impasible y voluble. El carácter de la amada desilusiona al amante, que usa la metáfora de la roca para mostrar la dureza de esa mujer. El poeta seguirá amándola a pesar de su frialdad. Ese amor inquebrantable, constante y abnegado muestra la bondad del sentimiento amoroso en el hombre.

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