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Odysseas Elytis

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Odysseas Elytis

 

En la poesía de Elytis es fundamental la influencia del surrealismo. Las palabras van acoplándose a las necesidades del contenido, evolucionando. @isionperez Clic para tuitear

 

Odysseas Elytis (1911-1996) era el seudónimo de Odysseas Alepoudelis, premio nobel en 1979, poeta, ensayista y traductor griego. Publicó sus primeras obras con solo trece años y participó en la vida cultural de la Universidad de Atenas, donde estudió Derecho, aunque no llegó a acabar la carrera. Años más tarde estudió Filología y Literatura en la Sorbona.

Como autor, forma parte de la generación literaria de 1930.

En la obra de Elytis es fundamental la segunda guerra mundial, en la que fue movilizado y llegó al grado de teniente. Este acontecimiento marcó un antes y un después en su producción poética.

La poesía anterior a la guerra presenta un mundo de ensoñación, en la que puede observarse una relación ingenua y vital con la realidad. Aparece en su obra el paisaje natal (como en el poema «Del Egeo», uno de los principales motivos de la poesía de Elytis), así como diversas alusiones históricas y mitológicas con un lenguaje influido por el surrealismo. El autor explicaba a propósito de esas referencias que conservaba el mecanismo para crear mitos, pero no las formas de la mitología (por ejemplo, cuando en uno de sus poemas una niña se transforma en naranja).

Después de la segunda guerra mundial, la obra de Elytis presenta una realidad menos optimista, en la que aparecen fuerzas antagónicas. Presenta también preocupaciones históricas y éticas. Aún se aprecia influencia del surrealismo, en el sentido de liberar la palabra. El autor transforma las emociones causadas por los paisajes en imágenes poéticas.

Como decíamos, en la poesía de Elytis es fundamental la influencia del surrealismo. Las palabras van acoplándose a las necesidades del contenido, evolucionando, pero el autor no utiliza estrictamente la escritura automática propia del movimiento. Elytis logra una expresión libre y espontánea.

 

Uno de los poemas de El sol primero es “Cuerpo de verano”. De él explicaba Elytis que era la idea del verano personificada en el cuerpo de un joven

 

Entre sus obras poéticas destacan Orientaciones, El sol primero, Canto heroico y fúnebre por el subteniente caído en Albania, Dignum Est, El árbol de la luz y la decimocuarta belleza, El monograma, Las erres del amor, Los consanguíneos, María Nefeli y Al oeste de la tristeza.

El primer título, Orientaciones, escrito en 1939, recoge lo que había producido hasta entonces. Según cuenta el profesor Fotios Malleros, Elytis hizo ediciones en forma de cuadernos que donaba a intelectuales. En esta obra aparecen poemas como «Del Egeo» (Su libertad azul la gaviota/ entrega al horizonte/ olas vienen y van / espumosa respuesta en los oídos de las caracolas).

En El sol primero, de 1943, aparecen nuevos símbolos con una actualización de la mitología clásica. El título se refiere al astro rey como el elemento principal de la naturaleza, pero también de sí mismo, ya que fue lo primero que él cuando era niño aprendió a ver en el paisaje. Uno de los poemas de El sol primero es «Cuerpo de verano». De él explicaba Elytis que era la idea del verano personificada en el cuerpo de un joven (Quién es aquel que está tendido en las playas de arriba/ acostado de espaldas ahumando hojas de olivo argenteadas/ en sus oídos se calientan las cigarras/ las hormigas trabajan en su pecho).

 

El paisaje griego es un símbolo, un paraíso en el que puede reinar la belleza tras la guerra.

 

Canto heroico y fúnebre por el subteniente caído en Albania, de 1945, está compuesto por catorce elegías en las que el poeta desarrolla primero la premonición de una desgracia en medio del paisaje griego, que se sobrecoge, y de la guerra. Después se desarrolla la muerte del héroe, con el casco rodando y la naturaleza estremeciéndose. Finalmente llegan las consecuencias de esa muerte (el llanto de la madre, las voces de las viejas plañideras, la pérdida que supone la muerte del joven para todos y el castigo de los responsables) y se produce la glorificación del personaje (Aquellos que consumaron la maldad se los llevó la negra nube, / pero aquel que cruzó los caminos del cielo/ ¡sube ahora solitario y resplandeciente!). Fotios Malleros describe esta obra como un grito desgarrador ante la muerte, al mismo tiempo que representa una «apoteosis de la insistencia helénica en sus ideales».

Dignum est, publicado en 1959, recuerda en el título a los himnos religiosos. Es un extenso canto al absoluto y al arte que en Grecia quedan unidos, al ser la cuna de los dioses y de la cultura. El poeta ha quedado transformado íntimamente por la terrible experiencia de la guerra. Siente que su destino está unido al de su pueblo, ambos han vencido al desastre y a la muerte y los valores comunes se han convertido en eternos. El paisaje griego es un símbolo, un paraíso en el que puede reinar la belleza tras la guerra. En «Este, este mundo es el mundo de siempre» recuerda que es «el inventor de los zodíacos, el trapecista de las cúpulas/ En el extremo de la eclíptica y en el confín del Universo/ Este mundo de siempre es este mismo mundo».

 

Además de poeta y ensayista, Elytis tradujo poemas al griego de, entre otros, García Lorca y Alberti.

 

Antes de El monograma, también en 1971, se publica una síntesis de su trayectoria poética. Se trata de El árbol de la luz y la decimocuarta belleza. En esta obra se reúne lo esencial del estilo de Elytis, con una expresión pura, desechando todo lo prescindible. Los temas que se tratan en este libro son la intimidad, la vuelta al pasado perdido, la nostalgia y el desengaño. El poeta explicaba a propósito de este poemario que en él quedaba reflejada la preocupación de la purificación del mundo de los sentidos. Se presentan las cosas abstractas «siempre dentro de los sentidos».

El monograma, de 1971, contiene siete poemas de amor en que observamos el camino que va desde la ausencia de la amada a su presencia y, por lo tanto, desde el dolor de esa ausencia hasta el gozo de tenerla. Los amantes se sitúan en un mundo que les resulta hostil y absurdo.

Recordemos que, además de poeta y ensayista, Elytis tradujo poemas al griego de, entre otros, García Lorca y Alberti. La influencia sobre todo del primero en la métrica y el estilo se percibe, a juicio de Juan J. León, en Las erres del amor (1972). Esta obra trata del amor con una técnica popular, pero con una intencionalidad profunda. El libro está compuesto de canciones que mueven la afectividad de los receptores. Podemos observarlo, por ejemplo, en el poema de «La isla desierta» (Abril, marzo se os saluda/ y tú Cuaresma chiquita/ Pongo proa pongo ruta/ voy en busca de una isla/ que en el mapa no figura).

 

En 1974 publica Los consanguíneos, en el que recoge catorce poemas dedicados a diversas figuras (como Picasso) que no encontraban lugar en otros poemarios.

 

En 1974 publica Los consanguíneos, en el que recoge catorce poemas dedicados a diversas figuras (como Picasso) que no encontraban lugar en otros poemarios. Son versos largos. Entre las composiciones destaca la oda dedicada a su amigo el poeta Sarandaris.

María Nefeli (María la Nube), de 1978, es un poema escénico en el que utiliza la técnica del collage. María es descrita como una «ácida muchacha»: María Nefeli vive en las antípodas de la Ética/ es toda carácter. / Cuando dice «dormiré con ese» /quiere decir que una vez más matará a la Historia.

Al oeste de la tristeza (o del dolor) fue escrito en el verano de 1995 y publicado en el mismo año, poco antes de la muerte del poeta. El traductor Jeffrey Carson consideraba que esta obra formaba parte de una trilogía junto a Las elegías de Oxópetra y De cerca. Este libro presenta la Grecia antigua y la moderna, con referencias como «san Heráclito» en el poema «De Éfeso»: Algo debe de ocurrir el mismo día de San Heráclito/ que ni las supercherías deducen. / Son las travesuras del viento descalzo que se engancha de la punta/ del camisón de la fortuna y va a dejarnos expuestos do moran las cabras montesas.

Es parte de la obra de un poeta que decía encontrar el misterio en la luz, algo absoluto para los griegos.

 

Imagen: Odysseas Elytis 1974. Wikimedia Commons. Atribución: Desconocida (Mondadori Publishers) / Dominio público.

 

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